la mujeres buenas van al cielo y las mujeres malas van a todo lado.
Si algo me gusta,es vivir.
Ver mi cuerpo en la calle,
hablar contigo como un camarada,
mirar escaparates
y, sobre todo, sonreír de lejos
a los árboles...
También me gustan los camiones grises
y muchísimo más los elefantes.
Besar tus pechos,
echarme en tu regazo y despeinarte,
tragar agua de mar como cerveza
amarga, espumeante.
Todo lo que sea salir
de casa, estornudar de tarde en tarde,
escupir contra el cielo de los tundras
y las medallas de los similares,
salir de esta espaciosa y triste cárcel,
aligerar los ríos y los soles,
salir, salir al aire libre, al aire.
.
Néstor Augusto Esquivel Donato
Te amo más que un poema
de Charles Baudelaire,
te amo más que los
escritos demenciales
de Arthur Rimbaud,
te amo más que los
versos de Pablo Neruda,
te amo más que la locura
renacida en la pluma del
Conde de Lautréamont,
te amo con mi demencia
exquisita que no conoce
razones, te quiero con mi alegría
de niño poeta perdido
en un bosque imaginario,
en el cual invento
estrellas para adornar tu cielo,
te amo con ternura,
Te amo con locura vida mia…
de Charles Baudelaire,
te amo más que los
escritos demenciales
de Arthur Rimbaud,
te amo más que los
versos de Pablo Neruda,
te amo más que la locura
renacida en la pluma del
Conde de Lautréamont,
te amo con mi demencia
exquisita que no conoce
razones, te quiero con mi alegría
de niño poeta perdido
en un bosque imaginario,
en el cual invento
estrellas para adornar tu cielo,
te amo con ternura,
Te amo con locura vida mia…
Texto de Tato Ibarra
Sucede que en ti pienso invocando tendencias prohibidas. No sólo te quiero y me gustas, quiero hacerte cosas que al alma desenfrenan y que ante ellas te rindas como olerte y degustarte desde el cuello hasta donde tus piernas terminan. Que mis dedos escudriñen cada cavidad que en tu cuerpo se excite con alegría. Que mi lengua no se reseque, que se beba tus enigmas, esos que en tus pechos florecen y en tu sexo se originan. Tan sólo para que estés caliente, como el sol al mediodía. Para comenzar la tarde ardiente y que me desnudes con salvaje agonía. Y que comience el juego ferviente de una entrega que era prohibida, en tiempos inclementes, en tiempos donde el deseo se reprimía. Hoy día nuestros cuerpos no mienten, la penetración nos esclaviza, uno vez dentro de ti desaparecen las reglas y reina la anarquía. Donde mi miembro enfurece y entra en el tuyo de forma repentina, allí se abren tus fluidos, como se abrió el mar en la narración bíblica. Son hechos indecentes, el populacho así lo llamaría, los que hacen nuestras lenguas explorando cavidades escondidas; para ambos sólo es deleite, es querer probar cada fluído que nuestros cuerpos destilan, por eso siempre quiero dentro de ti esconderme, que nos una el sexo y que los orgasmos broten, como brota la curiosidad cuando te dicen que una cosa no está permitida.
ORGASMO. Luis Carlos Rodríguez Castro.
Sueño morir por segundos junto a tu vientre,
matarte momentáneamente mas de dos veces
mientras tu respiración me dicte el ritmo de tu muerte,
quiero besar tus pechos con mi lengua,
serpiente buscando el veneno
fluyente de tus pezones,
esos pezones que parecen volcanes…
Manantiales del pecado
donde caigo al segundo círculo infernal,
donde me ahogo junto a las mieles del delirio.
Quiero estar unido a ti,
lengua a lengua,
codo a codo,
vagina …Falo.
Desaparecer entre las nubes
y encontrar los ocasos.
Morir de sombra y verso
morir desgarrados.
Quiero morder tus labios,
rasgar tu espalda,
meterme entre tu aroma
de mañana temprana.
Morder tus lóbulos
llegar al fin de tu alma,
luego prender la luz
y apagar tus ganas,
mientras te susurro un verso
una canción, un mañana.
Después te pondrás mi camisa
y volaras por la cama,
te volveré a desvestir
y jugaré con tus aguas,
me filtraré entre tus versos
para delinear la calma,
y así hasta morir
o hasta que nos detenga el alba.
matarte momentáneamente mas de dos veces
mientras tu respiración me dicte el ritmo de tu muerte,
quiero besar tus pechos con mi lengua,
serpiente buscando el veneno
fluyente de tus pezones,
esos pezones que parecen volcanes…
Manantiales del pecado
donde caigo al segundo círculo infernal,
donde me ahogo junto a las mieles del delirio.
Quiero estar unido a ti,
lengua a lengua,
codo a codo,
vagina …Falo.
Desaparecer entre las nubes
y encontrar los ocasos.
Morir de sombra y verso
morir desgarrados.
Quiero morder tus labios,
rasgar tu espalda,
meterme entre tu aroma
de mañana temprana.
Morder tus lóbulos
llegar al fin de tu alma,
luego prender la luz
y apagar tus ganas,
mientras te susurro un verso
una canción, un mañana.
Después te pondrás mi camisa
y volaras por la cama,
te volveré a desvestir
y jugaré con tus aguas,
me filtraré entre tus versos
para delinear la calma,
y así hasta morir
o hasta que nos detenga el alba.
Te quiero para una noche.
Y luego otra.
Quizás, te quiero para todas las noches.
Del resto de mi vida.
Podemos compartir un café.
O la casa.
Te invito una cena.
Y luego te dejo mis sueños de postre.
Podemos intentarlo.
O podemos pasar por desapercibido.
Ante todo.
Dejando un atardecer de suvenir.
Para recordar el día que pudo ser.
Y resumir una vida."
Conversión - Ramón Colmenarez
Y luego otra.
Quizás, te quiero para todas las noches.
Del resto de mi vida.
Podemos compartir un café.
O la casa.
Te invito una cena.
Y luego te dejo mis sueños de postre.
Podemos intentarlo.
O podemos pasar por desapercibido.
Ante todo.
Dejando un atardecer de suvenir.
Para recordar el día que pudo ser.
Y resumir una vida."
Conversión - Ramón Colmenarez
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