con una rosa llena de espinas.
Uso dos pares de calcetines
que caen como torre en ruina.
Silbo caminando sin destino
y mi zapato izquierdo tiene una herida.
He cambiado de casa tantas veces,
que cada dirección se asemeja a la mía.
Pero mi jardín es uno sólo,
es el lecho, donde una vez dormías.
Lo tengo desarmando en un garaje
y el colchón me recuerda tu sonrisa.
Voy siempre pegado a la misma camisa,
recorriendo calles de abajo a arriba.
Buscado entre los rostros de la gente,
la cara de aquella, que una vez me quería.
Silbo caminando sin destino
y mi zapato izquierdo tiene una herida.
He cambiado de casa tantas veces,
que cada dirección se asemeja a la mía.
Pero mi jardín es uno sólo,
es el lecho, donde una vez dormías.
Lo tengo desarmando en un garaje
y el colchón me recuerda tu sonrisa.
Voy siempre pegado a la misma camisa,
recorriendo calles de abajo a arriba.
Buscado entre los rostros de la gente,
la cara de aquella, que una vez me quería.
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